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El limón, nutritivo y medicinal

Originario de Asia, el limón no es sólo un alimento rico en vitamina C sino también un buen antioxidante y un nutriente que mejora la salud de las células corporales.

Esta jugosa fruta de ácido sabor resulta idónea para refrescar el cuerpo en verano y condimentar muchos alimentos. Antiséptico, diurético y tónico, desde tiempos antiguos el limón ha sido una fruta apreciada, no sólo por su utilización en la cocina sino también por sus propiedades en el campo de la salud. 

Es uno de los astringentes más poderosos que se pueden encontrar en la naturaleza. Al cortar rápidamente las hemorragias, durante siglos su jugo se utilizó para curar las heridas producidas en la guerra,  aplicándose directamente sobre la piel. 

Se incluye dentro del grupo de los cítricos, ricos en vitamina C, muy necesaria en épocas de frío. Precisamente por esta característica, se ha utilizado tradicionalmente para combatir el escorbuto, la gripe y la fiebre alta, pero también problemas de estómago, resfriados o arterioesclerosis

El limón contiene ácido cítrico, es rico en potasio, magnesio, calcio y fósforo. Además, su capacidad para regenerar los glóbulos blancos ayuda a potenciar las defensas del organismo, con lo que el sistema inmunológico se refuerza y se pueden prevenir muchas enfermedades. 

Potente antioxidante

A la hora de emplear el jugo del limón, es importante exprimirlo en el momento en el que vaya a utilizarse, porque la vitamina C es la más frágil de todas las que existen y no soporta las esperas ni el calor. Este zumo, rico también en vitamina E, constituye un buen antioxidante y alcalinizante que contribuye a restablecer el equilibrio de las células. En este sentido, unas gotas de limón bien mezcladas con una cucharada de miel y otra de yogur, son una sencilla mascarilla que, aplicada sobre el rostro, ayuda a luchar contra las arrugas. 

Esta fruta combate las impurezas de la sangre y de esta forma, nivela de modo natural el funcionamiento regular de los órganos. Al contribuir a la circulación sanguínea, previene el colesterol y rebaja la hipertensión. Contiene un elevado nivel de potasio pero un bajo contenido en sodio, con lo que es una excelente alternativa para aliñar ensaladas y aderezar carnes y pescados. 

Por otra parte, es un protector de la membrana mucosa que recubre el estómago y un estimulante para las funciones del páncreas y el hígado. Al estimular las secreciones biliares, resulta muy indicada para combatir enfermedades del órgano hepático y de la vesícula biliar y también puede ayudar a remitir ciertas congestiones y dolores de cabeza que tengan relación con el hígado (tras una comida copiosa o con exceso de grasa). 

Es bien conocido que el zumo del limón tiene capacidad para matar las bacterias en unos minutos. Por eso se recomienda especialmente a la hora de combatir la inflamación de encías, úlceras en la boca o incluso para combatir la irritación que producen infecciones de garganta como la faringitis o las anginas. Se puede tomar mezclado con agua caliente y miel. También resulta adecuado para eliminar el mal aliento. 

Otra de sus muchas propiedades de este zumo es que puede utilizarse como diurético en tratamientos contra la obesidad. Es una fruta con propiedades alcalinizantes de la orina, con lo que resulta muy indicada para combatir la formación de piedras en el riñón. 

Aplicaciones externas

La época estival suele ser propicia para que se produzcan casos de deshidratación o infecciones estomacales, especialmente cuando se viaja a lugares alejados del punto de residencia. El jugo de limón, mezclado con agua y sales, constituye un remedio muy indicado para recuperar los minerales perdidos e hidratar el organismo. 

El zumo de limón también puede aplicarse sobre la piel, ya que entre sus numerosas propiedades destaca como un excelente astringente que combate las impurezas de la piel (manchas, granos, espinillas…) y la vejez prematura. Por su ácido ascórbico se suele emplear contra las picaduras de insectos porque facilita su cicatrización y un poco de zumo disuelto en crema de pies contribuye a relajar los pies cansados después de toda una jornada. Este zumo, mezclado con un poco de azúcar ayuda a eliminar las manchas amarillas que aparecen en los dedos de las personas fumadoras y también se debe tener en cuenta cuando se trata de fortalecer las uñas quebradizas. 

 

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