El zumo de noni procede de una fruta tropical que durante más de 2000 años ha sido utilizada por los nativos del Pacífico como medicina natural. Aumenta las defensas del cuerpo y contribuye a que el organismo se regenere celularmente.
El árbol del noni es originario de la India pero se cultiva en regiones tropicales como las islas del Pacífico, la Polinesia, Hawaii o Puerto Rico. Conocida desde hace varios miles de años por los antiguos nativos, éstos la empleaban en diversos usos, principalmente como planta medicinal. Sin embargo, hasta mediados del siglo XX fue una especie más bien desconocida.
Su nombre científico es Morinda Citrifolia, una especie que necesita temperaturas altas, con porcentajes elevados de humedad y mucho sol. Se trata de un arbusto leñoso que puede llegar a medir hasta seis metros de altura. Como curiosidad, cabe destacar que da fruta todo el año de manera escalonada, de forma que, en una misma rama, pueden encontrarse nonis verdes junto a otros ya muy maduros. Cuando la fruta madura, desprende un aroma muy característico que recuerda el olor del queso fuerte y que sirve de repelente contra los pájaros. Por esta razón, el noni también se conoce como la “planta del queso”.
Propiedades nutricionales
Según diferentes estudios científicos, el noni posee propiedades nutricionales que van más allá del simple aporte de nutrientes, incluso se considera que tiene propiedades terapéuticas. Desde 2004 su consumo se ha extendido por Europa, especialmente en el entorno de los productos naturales, de dietética y complementos nutricionales.
Se han hallado más de 150 compuestos nutricionales en esta fruta que justifican sus efectos beneficiosos. Entre ellos destacan las antraquinonas, que realizan una actividad antibacteriana y regulan la digestión, los fitosteroles, similares al colesterol, pero de origen vegetal, que ayudan a regular sus niveles y reducen la absorción de éste. Otros componentes son los bioflavonoides y el ácido ascórbico, que actúan como antioxidantes, o las glucopiranosas, que regulan los niveles de azúcar y el ácido graso esencial linoléico, responsable de la absorción intestinal, entre otros.
El zumo de noni es un antioxidante y regenerador celular. Contiene una sustancia llamada proxeronina, que en el organismo es transformada en xeronina, un compuesto químico fundamental en las diferentes reacciones bioquímicas que se producen en el organismo. Sería esta sustancia, junto con otros componentes de la fruta, la que interviene principalmente en la capacidad de regeneración celular que posee el noni.
Se emplea como tratamiento natural de apoyo en casos de alergias, artritis o asma, hipertensión, problemas de digestión, los asociados con el dolor (musculares, migrañas …) y enfermedades como el cáncer o la fibromialgia, entre otros varios. Además, refuerza el sistema inmunológico, ayuda a reducir la fiebre y se puede considerar como un antibiótico natural.
También en cosmética
El noni se destina también a elaborar productos cosméticos ecológicos, desde jabones faciales hasta lociones y cremas regeneradoras para el rostro. Por otra parte, el zumo de esta fruta, aplicado directamente sobre la piel, sirve para combatir problemas cutáneos como heridas, quemaduras, acné, eczemas, hongos o picaduras.
Al tratarse de una fruta poco conocida y dadas sus peculiares características de maduración, resulta difícil poder acceder directamente al noni para hacer zumos en casa. Así que la única alternativa es adquirirlo embotellado. Cuando se vaya a comprar, hay que tener en cuenta que todos los zumos de noni no son iguales. Es muy importante fijarse en la composición. El mejor es aquel que sea zumo de noni puro 100%, obtenido por prensado o por decantación de fruta de noni fermentada, sin agua añadida ni otros zumos, ni tampoco conservantes, que sólo perjudican la calidad de la fruta.
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