Si huele a gas, ventile el área abriendo puertas y ventanas. Nunca prenda la luz, interruptores eléctricos, fósforos, ni fume.
Revise periódicamente la manguera plástica para detectar posibles fugas. La manguera no debe ser mayor a 2.5 metros y su conexión con el regulador del cilindro y la cocina deben tener abrazaderas.
Para detectar posibles fugas de gas en el cilindro mezcle agua y jabón. Si detecta burbujas en el cilindro, reemplácelo. Nunca use fósforos encendidos para detectar fugas de gas.
El cilindro durante su uso debe permanecer siempre en posición vertical.
No golpee en cilindro bajo ninguna circunstancia.
El cilindro vacío contiene vapores de GLP. Para evitar accidentes manipule su cilindro vacío con el mismo cuidado que estando lleno.
Cuando encienda la hornilla de su cocina, encienda primero el fósforo acercándolo al quemador y luego abra la llave o válvula.
Mantenga alejada la manguera del cilindro de los costados de la cocina, que son a su vez las paredes del horno, ya que la manguera se puede derretir.
Antes de dormir o salir de casa, verifique que las llaves de gas de la cocina o artefacto estén bien cerradas.
Cuando ponga a hervir líquidos esté atento, al hervir el líquido se puede derramar y apagar la llama, dejando que el gas se escape.