La denominación GLP (Gas Licuado del Petróleo) se aplica a un pequeño número de hidrocarburos que a temperatura ambiente y presión atmosférica se encuentran en estado gaseoso y que al ser sometidos a una presión relativamente baja pasan al estado líquido. Los principales componentes son el propano y butano, cuya mezcla es aproximadamente del 70% y 30%, respectivamente. En el país se comercializa el GLP envasado en cilindros.
Algunas de las características fisicoquímicas más importantes de este producto son las siguientes:
Es muy importante conocer cuál es el comportamiento del GLP dentro de los cilindros domésticos y los cuidados y medidas preventivas a adoptar.
Un cilindro en reposo, a su salida de la planta envasadora, está lleno de GLP en fase líquida en sus tres cuartas partes, aproximadamente. El resto lo ocupa la fase gaseosa, la cual actúa como un amortiguador del cilindro en caso de sobre presión. Al abrir el regulador de un cilindro con GLP, la fase gaseosa fluye de manera inmediata produciéndose un desequilibrio en las presiones de la fase líquida y gaseosa. Esta situación rompe la situación de reposo existente y la fase líquida tenderá a vaporizarse. Para que continúe la vaporización, se requiere la aportación de calor, que es tomado de su propia masa, de las paredes del cilindro y del medio ambiente que lo rodea. Esta es la causa por la cual se produce enfriamiento del cilindro y condensación de agua en la parte exterior del mismo, en casos prolongados de uso puede generarse escarcha de hielo alrededor del cilindro.
Para su seguridad siga las siguientes instrucciones:
Instructivo Normas de Seguridad