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Yo trabajo en Exploración y Producción

Recorramos una zona de pozos. Conozcamos un poco más cómo es la vida en el sur petrolero. Manantiales Behr, su geografía, su clima, su producción, su estilo de vida, de la mano de un trabajador que conoce y disfruta su trabajo 

En Comodoro Rivadavia, sus más de 350.000 habitantes respiran la actividad petrolera desde 1907. Elegimos conocer una zona de pozos y iniciamos el viaje muy temprano en una mañana de sol. Para llegar a manantiales Behr recorrimos 25 kilómetros por la Ruta Nacional N° 3 y luego transitamos un camino de ripio. Una vez allí, Marcelo Cano, que es supervisor de producción, nos comentó cómo es su día a día. 

Marcelo vive en Rada Tilly y para él las distancias no son un problema. Acostumbrado a transitar los ásperos caminos del petróleo, recorre varios kilómetros diarios para controlar los pozos. Tiene a cargo un área delimitada por las baterías, cada una de las cuales tiene un grupo de pozos. 

“Manantiales Behr es una de tantas áreas de exploración que tiene YPF en el sur. El yacimiento es muy disperso y extenso y tiene mucha cantidad de pozos alrededor de 500”, nos cuenta. El paisaje es impactante, el movimiento de los AIB –aparato individual de bombeo- o cigüeñas, como muchos las conocen, se presentan dándole vida al suelo extenso e inmenso. 

“Es un área que años atrás pertenecía a ASTRA y más atrás en el tiempo la explotó AMOCO Argentina”, aunque originalmente perteneció a Yacimientos Petroliferos Fiscales, recuerda Marcelo. Y con relación al presente, relata: “Nosotros en el área de producción nos encargamos de la extacción del fluido del subsuelo en forma artificial y para ello utilizamos distintas formas de extracción”. 

La cigüeña, la más conocida, “es una bomba operada desde la superficie con el balancín, que es el encargado de transferir un movimiento rotativo que le da el motor con las manivelas. Se logra transformar un movimiento circular en uno de ascenso y descenso que acciona en la profundidad una bomba de fondo tipo pistón que tiene una parte fija que es el barril y una parte móvil que es el pistón. El pistón es el encargado de mover el fluido dentro del barril con la válvula viajera que éste posee y transfiere el fluido dentro del barril durante el recorrido del AIB, de tal forma que se llena la carrera descendente y traslada el fluido hacia la superficie en la carrera ascendente”, relata Marcelo con precisión.

“Este movimiento es cíclico y ese efecto hace que todo el fluido sea transportado hacia la superficie y luego, hacia una estación batería que es donde se hace la primera separación bifásica. Por un lado, agua y petróleo y por el otro gas”, aclara. 

“Nuestra responsabilidad es supervisar las tareas de extracción y los contratos de los servicios que están dedicados a este trabajo”, asegura Marcelo, que llega a recorrer 45 km entre la base y el pozo más alejado. Como tantos otros supervisores, hace su trabajo con diferentes climas. El viento siempre está presente. En invierno, las temperaturas llegan a 16° bajo cero y la nieve se congela en la base de los AIB. 

Manantiales está a 600 metros sobre el nivel del mar, su extensión desde la costa llamada Restinga Alí, está a unos 40 km del Yacimiento. Si nos imaginamos una línea recta, el punto más lejano hacia el oeste está a 70 km. Su geomorfología irregular se ve enriquecida por la presencia de cañadones, mesetas, y valles en elongación predominante este-oeste. Esta diversidad genera un microclima en estos distintos sectores, siendo el mar un regulador de la temperatura. Es tan así que en la costa puede caer una leve llovizna mientras en el extremo oeste, sobre la meseta, podemos encontrarnos con nieve en forma simultánea.

“Hay inviernos en que la nieve es tanta y por las bajas temperaturas se congela a tal punto, que para llegar a los pozos debemos recurrir a tanquetas del Ejército, porque es inaccesible aun con camionetas 4 x 4”, nos cuenta. Sin embargo, a pesar del clima, las distancias, el ripio y el viento, Marcelo disfruta de su trabajo. Lo relata con pasión y lo comparte con quien quiera ir a visitarlo



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