Mónaco no pudo con Juan Carlos Ferrero en semifinales y así la definición de la Copa Telmex quedó en manos de dos españoles, los mejores sobre esta superficie. David Ferrer es el otro finalista
En algún momento, a mediados de esta década, la Argentina llegó a disputarle a España la supremacía sobre polvo de ladrillo. Hoy, los ibéricos han recuperado, sin discusión, el primer sitial. Desde el primer día, lo Copa Telmex estuvo signada por el predominio español. A nadie sorprende, entonces, que el título lo diriman dos ibéricos: David Ferrer y Juan Carlos Ferrero, primero y segundo preclasificado, respectivamente.
En el cuadro principal había ocho españoles, a los que se sumaron dos de la clasificación. Diez en total, el máximo para un mismo país (más incluso que los locales, que sumaron siete). Ocho de ellos pasaron a octavos (los únicos dos que perdieron fueron ante tenistas de también españoles) y cuatro llegaron a cuartos.
La doble jornada del sábado dejó al certamen sin argentinos en la final. Por la mañana, Juan Mónaco derrotó a Horacio Zeballos en cuartos y quedó como el único crédito local con vida. Al mismo tiempo, Ferrer venció al ruso Igor Andreev y así quedaron tres de los cuatro semifinalistas eran españoles.
Las semifinales se disputaron por la tarde. En el primer turno, quedó definida la suerte del torneo. Mónaco no pudo repetir la performance de la mañana y sucumbió ante Ferrero, que estuvo sumamente efectivo y se impuso 6-2 y 7-6 (9-7). Luego, Ferrer vapuleó a su compatriota Albert Montañés: 6-1 y 6-1.
El domingo a las 18, por primera vez dos españoles dirimirán el título. Será el cuarto campeón de ese país en diez años de la Copa Telmex (Moyá ganó en 2003 y 2006 y Robredo lo hizo en 2009), e igualará así a la argentina como el más ganador. España vuelve a reinar en el polvo de ladrillo.