El espectáculo de la Fórmula 1 llega a Francia en medio del Mundial más competitivo de los últimos tiempos. Las quinielas se debaten entre varios pilotos y se antoja casi imposible, a priori, desvelar la incógnita de quiénes ocuparán los tres puestos del podio, independientemente del orden. Un enrabietado Kimmi Raikkönen, el siempre competitivo Lewis Hamilton y un radiante Robert Kubika parecen los más serios aspirantes.