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Carné por puntos: gerra a la siniestrabilidad

Tras varias demoras, el carné por puntos entró definitivamente en vigor el 1 de julio. Es el antídoto desarrollado por la Administración para acabar con la siniestralidad, una enfermedad que acabó en las carreteras españolas en 2005 con la vida de 3.329 personas.

La máxima es “tolerancia cero” con la siniestralidad. Aunque las estadísticas hablan de un descenso progresivo de los muertos en nuestras carreteras, España sigue siendo uno de los socios comunitarios con una de las tasas más elevadas de siniestros por tráfico.
Desde la Dirección General de Tráfico, con su director Pere Navarro a la cabeza, se confía en que este nuevo sistema reduzca en los próximos cinco años en un 40% los accidentes de tráfico. Otros países como Francia, Italia o Reino Unido ya lo han conseguido con un modelo similar. Ahora es el turno de los conductores, que deberán adaptarse a un nuevo sistema. Conductores, que según una encuesta de la DGT, están mayoritariamente de acuerdo con la introducción de esta medida.

¿Cómo se pierden los puntos?

Por infracciones graves o muy graves pueden restarse 6, 4, 3 ó 2 puntos (ver catálogo). La pérdida no es instantánea, sino desde que la Administración comunica la sanción impuesta en firme. Aproximádamente un mes, entonces se descuentan los puntos. Si se presenta recurso, cuando se notifica la resolución del mismo.

Las sanciones, además de la resta de puntos acarrean la consiguiente multa económica:

En un mismo día no se pueden perder más de 8 puntos, salvo que concurra alguna de las infracciones muy graves:

  • Conducir con tasas de alcohol superiores a las permitidas, o bajo los efectos de otras drogas, estupefacientes o similares
  • Negarse a someterse a las pruebas de alcohol y drogas
  • Sobrepasar en más del 50% la velocidad autorizada, siempre que suponga superar, al menos en 30 km/h, dicho límite.
  • La conducción manifiestamente temeraria
  • La ocupación excesiva del vehículo. Aumentar en un 50% el número de plazas autorizadas
  • Circular en sentido contrario al establecido
  • Hacer carreras no autorizadas
  • Incumplimiento (más del 50%) de los tiempos de conducción y descanso obligatorios para los conductores profesionales.