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Descubrir la meteorología

Pronosticando el tiempoÁreas especializadas de previsión

Previsiones específicas

Hoy en día, la tecnología permite a los meteorólogos producir pronósticos muy específicos, conteniendo predicciones para muy diversos propósitos: hay pronósticos que abarcan fenómenos únicos; pronósticos a largo plazo (estacionales) para regiones específicas del mundo (pronósticos geográficos), ya sean grandes áreas o pequeñas zonas como una cuadra; pronósticos para actividades específicas, tales como jardinería, golf, esquí, turismo, tráfico carretero; o pronósticos de condiciones atmosféricas que tienen efecto sobre nuestra salud (índice UV, polen, calidad del aire). Los pronósticos estacionales son un grupo muy importante dentro de los pronósticos denominados específicos. Este grupo incluye pronósticos relativos a la Oscilación del Atlántico Norte, temperaturas en el Reino Unido y Europa, el ENOS, los huracanes del Atlántico y el Caribe, los tifones del Noroeste del Pacífico y los ciclones de la región australiana. Estos pronósticos están diseñados para beneficiar a la sociedad, a las empresas y a los gobiernos reduciendo –al dar tiempo de anticipación– el riesgo de pérdidas humanas y materiales y, aunque parezca sorprendente, hasta reduce la incertidumbre y la volatilidad financiera asociada a la variación del clima. Los pronósticos de largo plazo referidos a “el Niño” y “la Niña” son ejemplos típicos de este tipo de pronósticos. Otros pronósticos estacionales habituales, son los Pronósticos Mensuales, Pronósticos de Sequía, Pronósticos de Temperatura y Precipitaciones para regiones geográficas específicas.

Casi cualquier industria puede requerir un pronóstico del tiempo especial y hecho a medida. Algunos de los clientes más frecuentes son las empresas de construcción y de transporte, los centros de esquí y las agencias de gobierno.

En el caso de la industria de la construcción, es obvio que el estado del tiempo afecta de manera importante el progreso de cualquier clase de construcción, ya que los materiales utilizados son muy sensibles a los cambios meteorológicos. El trabajo que se realiza al aire libre tiene que detenerse casi completamente cuando llueve; el concreto no se seca correctamente cuando hace demasiado frío; si está demasiado seco, el polvo se convierte en un problema, y estos son apenas algunos ejemplos. Tener información por anticipado sobre temperatura, precipitaciones y vientos puede hacer la diferencia. Además, el conocimiento de las características de estos elementos, o sea, si va a llover todo el día o solamente diez minutos, permite a las personas encargadas tomar decisiones y realizar acciones que ahorran tiempo, previenen daños y costos extras.

Las empresas de camiones requieren pronósticos para el transporte por tierra, básicamente por la misma razón. El conocimiento de las inclemencias del tiempo a lo largo de sus rutas les permite evitarlas y eso les ahorra dinero. La elección efectiva de la ruta a seguir depende de una información precisa del estado del tiempo.

Las operaciones de transporte ferroviario también son afectadas; por ejemplo, el clima frío reduce la efectividad de los sistemas hidráulicos de freno.

Los centros de esquí prestan especial atención al clima y son buenos consumidores de pronósticos especializados del tiempo. En su industria, la supervivencia de casi todos los centros de esquí depende de la producción exitosa de nieve. A su vez, la fabricación de nieve depende de las condiciones del tiempo, porque los equipos utilizan una cantidad variable de agua y aire. Cuanto más frío y seco está el aire, más agua y menos aire se requiere para crear la nieve. Por lo tanto, los pronósticos de temperatura y humedad relativa, así como los de viento, permiten a los encargados de la fabricación de nieve, planificar cuánta nieve pueden hacer y dónde deberían hacerla. La fecha de apertura de un centro de esquí depende del estado del tiempo y de su capacidad para fabricar nieve artificial cuando falta nieve natural.

Puede resultar sorprendente que las agencias de gobierno requieran servicios especializados, habiendo instituciones gubernamentales (Centros Meteorológicos Nacionales) que elaboran pronósticos meteorológicos para el gobierno. Sin embargo, las diferentes unidades tienen diversas necesidades que no están siempre cubiertas por el Servicio Nacional y además, los pronósticos elaborados por otras fuentes actúan como una segunda opinión respecto a la que ya tienen. Muchas agencias dependen de una información rápida y efectiva para dar respuestas también rápidas y efectivas a cualquier problema que pueda surgir.

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