El tiempo peligroso
Una de las responsabilidades principales de los Servicios Meteorológicos Nacionales en el mundo es advertir al público sobre condiciones meteorológicas peligrosas, tales como inundaciones, tormentas eléctricas severas, tornados, tormentas de nieve y hielo y huracanes. Estos tipos de boletines operan como pronósticos actuales, lo que significa que abarcan un lapso similar, normalmente las próximas 1 a 3 horas. Desde sus comienzos, los pronósticos actuales han salvado miles de vidas. Un aviso es un informe emitido por el servicio meteorológico, sobre situaciones de inconveniencia que no tienen el riesgo de los criterios de alerta, pero que si no reciben atención, podrían llevar a situaciones peligrosas. Por ejemplo: aviso de nevadas.
Los avisos de tiempo severo adoptan dos formas básicas: alertas y advertencias.
Una alerta es emitida cuando hay un riesgo significativamente aumentado de un evento hidrológico peligroso, pero su aparición, momento y ubicación son aún inciertos. Cuando se emite una advertencia, el peligro es inminente; el evento peligroso está en realidad sucediendo o tiene una probabilidad extremadamente alta de suceder. Una advertencia significa que la vida y la propiedad están en riesgo, por lo cual se deben tomar acciones. A veces, las oficinas de pronóstico prefieren emitir un informe meteorológico especial, el cual no es una advertencia ni una alerta, sino que tiene la naturaleza de una recomendación. Es una declaración emitida por el servicio meteorológico, acerca de diferentes situaciones climáticas peligrosas; estas situaciones pueden incluir eventos a largo plazo que de algún modo afectan o le interesan a un cierto número de usuarios. Ocasionalmente son agregados a una advertencia para proveer información extra, describiendo mejor los eventos severos y dando recomendaciones específicas.