Muestras testigo
Son muestras de rocas, suelo, nieve o hielo obtenidas al introducir un tubo hueco en el medio del que se trate y retirarlo conteniendo una muestra o “testigo”. El objeto de este procedimiento es recoger un espécimen en su estado natural preservado para su análisis. Las muestras tomadas de océanos y casquetes polares se analizan para encontrar la proporción de isótopos de oxígeno a modo de reconstruir las fluctuaciones glaciales-interglaciares, obteniendo información sobre el cambio climático a través del tiempo. Las muestras de las capas de hielo y glaciares de montaña proveen registros especialmente buenos del clima del pasado. Los glaciares y las capas de hielo que no se derriten retienen impresiones provocadas por las estaciones. El estudio de las muestras de hielo profundo revela el grosor de las capas de hielo (lo cual a su vez habla sobre las estaciones – más grueso en invierno, más delgado y oscuro en verano) y permite encontrar las burbujas de aire atrapadas cuando la nieve se torna en hielo. Estas burbujas proveen las únicas muestras directas de la composición atmosférica del pasado, antes de que se realizaran y registraran mediciones. La proporción de concentraciones de isótopos de oxígeno se usa comúnmente para inferir temperaturas pasadas. Las concentraciones de polvo, sal marina, polen, humo de incendios forestales y ceniza volcánica revelan las condiciones existentes contra el viento. El grosor de las capas puede evidenciar la historia de las nevadas.
Los corales que crecen cerca de la superficie oceánica proveen registros de año en año de los climas tropicales que se extienden varios siglos hacia el pasado. Al igual que sucede con los árboles, el tejido vivo sólo se encuentra en la última capa y deja bandas de crecimiento anual. El relativo grosor de las bandas depende de la temperatura y salinidad del océano. El agua más cálida produce un crecimiento rápido y capas anchas y porosas; el agua más fría deja capas más densas. Sin embargo, cuando el agua se vuelve demasiado cálida, el coral puede morir (blanqueamiento del coral) o el crecimiento puede disminuir fuertemente. La química del coral y el clima están directamente relacionados porque la primera es afectada por las temperaturas del agua, de modo que las proporciones químicas dentro del coral también pueden ser usadas para interpretar el clima del pasado.
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