La tormente unicelular
Una tormenta unicelular es el tipo de tormenta más simple y pasa por un ciclo de vida de aproximadamente 1 hora, que incluye tres estados: cúmulo, maduro y de disipación. El estado maduro se alcanza cuando hay mayor precipitación; durante el de disipación, como su nombre lo indica, las precipitaciones disminuyen hasta cesar. Una cualidad singular de las tormentas eléctricas es justamente su actividad eléctrica. El estudio de su electricidad incluye no solo el fenómeno de los rayos sino también todas las complejidades de la separación de cargas de la tormenta y toda la distribución de cargas dentro del área de influencia.
Las tormentas supercelulares, también denominadas tormentas eléctricas severas, son las más intensas. Su flujo y circulación de viento típicos, son diferentes a los de una masa de aire normal o tormenta eléctrica frontal; presenta un centro de baja presión que gira en sentido antihorario, lo que ayuda a mantener la gran intensidad de la tormenta supercelular. Tanto las tormentas eléctricas multicelulares como las supercelulares pueden producir uno o varios de los siguientes efectos: vientos destructivos, precipitaciones abundantes, inundaciones súbitas, rayos frecuentes, granizo y tornados.
Las tormentas multicelulares tienen una estructura mucho más compleja. Las mismas condiciones que promueven la formación de una tormenta unicelular, son capaces de formar más de una célula de tormenta eléctrica en la misma región, originando un conglomerado.