Cordillera Cantábrica
Se extiende desde el límite más oriental de Galicia en el oeste, hasta el País Vasco en el este. Es una zona de clima montañoso con elevaciones que oscilan entre los 800 y los 2.650 metros. Las laderas que dan al norte son especialmente húmedas, y reciben el viento dominante durante los meses más fríos y húmedos del año. El volumen anual de precipitaciones alcanza entre 1.000 y 1.700 milímetros, con meses invernales fríos de nevadas abundantes como para mantener en funcionamiento los centros de esquí. En un invierno promedio nieva entre 30 y 40 días en las zonas más elevadas (más de 2.000 metros), con hasta 200 centímetros de acumulación de nieve al año en algunas de las laderas norte de las montañas. Las precipitaciones se limitan a tormentas aisladas cada 5 o 6 días en las tardes de los meses de verano, en tanto que ocurren cada 2 o 3 días durante los meses más tormentosos del invierno.
El período sin heladas se extiende desde menos de 180 días en las zonas más elevadas, a 230 días en las pendientes más suaves. Los días del verano son agradables y en la tarde la temperatura llega al entorno de los 20 grados Celsius. Las noches son frescas, con temperaturas cercanas a 10 grados. Las olas de calor son infrecuentes, pero en las elevaciones que dan al sur la temperatura puede en ocasiones elevarse hasta los 30 grados a fines de julio y agosto. El este de la Cordillera Cantábrica tiene el clima más nublado de toda España. Durante el final del otoño, el invierno, y el comienzo de la primavera, los vientos del oeste y del norte frecuentemente hacen que las nubes queden atrapadas en las laderas que dan al norte y al oeste, durante períodos de hasta una semana entera. En algunas zonas, hay solamente 30 días de cielo despejado al año, la mayoría de ellos durante los meses de verano. INFOGRAFÍA